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Batacazos históricos y gigantes a los tropiezos, ¿por qué la Champions League ahora permite asombros?


Las casas de apuestas -que nunca pierden; y sin necesidad de hacer trampas o arreglos como en los tiempos de los Peaky Blinders– esta vez se asombraron en serio. En el partido disputado el 28 de septiembre, en el Santiago Bernabéu de tanta gloria conseguida, un tal Sheriff Tiraspol liquidó todos los pronósticos. Por ganarles a los representantes de la Liga de Moldavia, pero con territorio en el país no reconocido de Transnistria, el Real Madrid pagaba entre 1,15 y 1,19 por euro invertido.

Pasó todo lo contrario a lo que los analistas pensaban. La historia ya lo dice: el Sheriff, con un golazo sobre el final se impuso 2-1 y se convirtió en el equipo que más dinero otorgó a quien apostó por su triunfo imposible. Sí, pasó en la Champions League, tan amiga de los resultados y de los campeones previsibles.

Esta edición de la competencia de fútbol que más dinero reparte, está mostrando un rasgo nuevo, muy propio del fútbol de otro tiempo, incluso en este torneo de la élite: cualquiera le puede ganar a cualquiera. Sirve el detalle: desde la final de 2004 entre el Porto campeón (dirigido por José Mourinho, más irreverente que nunca) y el Mónaco no hubo lugar para cenicientas ni equipos de los bajos fondos.

Y considerando que el Porto pertenece claramente a la clase media (fue dos veces campeón de la Champions) habrá que ir bastante tiempo más atrás para ver un asombro o algo parecido: el Estrella Roja venció por penales en 1991 al Olympique de Marsella. Pero más allá de lo nominal, aquel equipo de Belgrado -la capital de una Yugoslavia en tiempos de desmembramiento y dolores a cada paso- tenía un plantel de grandes jugadores, casi una selección balcánica, con Prosinecki, Mihajlovic, Belodedici y el goleador Pancev como principales figuras. 

Entonces, ¿qué es lo que está pasando ahora? Con certeza nadie conoce la respuesta. Quizá hay algunos casos más entendibles. Sobre todo por el lado de la debacle: el Barcelona de la era posterior a Lionel Messi es un equipo, tibio, dubitativo, muchas veces frágil. Y así le va: perdió sus dos encuentros en el comienzo de esta fase de grupos. Pero no es tan fuerte desde la suma de puntos como del modo: cayó por goleada ante Bayern Munich 3-0 en el Camp Nou y 3-0 contra el Benfica en Portugal). ¿Juego? Cero. ¿Actitud? Menos diez. ¿Futuro? agarrado de piolines

Repasemos por cada grupo para que no se escape ningún detalle de este arranque que nadie imaginó. Corresponde aclarar: se trata apenas de dos fechas. Pero esto en la última década y media no pasaba nunca.

En el Grupo A, el candidato de los millones por todos lados, el PSG, ya dejó puntos: igualó como visitante 1-1 frente a el Brujas, de la Liga Belga (competición menor más allá de que el seleccionado de su país es el número uno del ranking de la FIFA). Y con su victoria en Alemania, 2-1 ante el RB Leipzig, el equipo de la ciudad que parece salida de un cuento de Andersen mantiene atrás a otro de los grandes aspirantes al título, el Manchester City. En este grupo se puede caer en una obviedad: por ahora es una cosa de brujas.

En el B, el Grupo de la Muerte, podría pasar cualquier cosa. Pero pasa lo normal: Liverpool lider con puntaje ideal, el Atlético va segundo con su impronta de lucha y atrás quedan dos campeones, el Porto y el Milan, que en su regreso a esa Champions tras siete años ingresó en el último combo del sorteo. Y lo pagó con dureza.

En el C, todo simple, a la usanza de los tiempos cercanos: Dortmund y Ajax dominan con puntaje ideal, Besiktas y Sporting Lisboa los miran desde atrás. En el D, toda la magia del Sheriff y las decepciones del Real Madrid e Inter (suma apenas un empate ante Shakhtar.

En el E, Bayer Munich -otra vez- con el mejor arranque: puntaje ideal, ocho goles convertidos, arco invicto. Benfica -lo escrito- se aprovechó del Barcelona. Y el Dinamo Kiev, como casi siempre, luce como un espectador. Desde los tiempos del legendario Lobanovsky que no logra levantar alto vuelo en Europa. En el F, aparece otra de las sorpresas vibrantes: el Young Boys, de Suiza. En su debut en la temporada fue capaz de derrotar al Manchester United, con Cristiano Ronaldo. Atalanta -con poca historia pero valioso presente- le paró el entusiasmo en Bérgamo para quedarse con la victoria y el liderazgo. Con estos resultados, el United y el Villarreal (campeón de la última Europa League) se están quedando afuera.

Silvan Hefti, del Young Boys, frente al Crsitiano Ronaldo del Manchester United, en Berna, por la Champions League. Los locales se impusieron 2-1 y dan pelea a los gigantes. ( EFE/EPA/PETER KLAUNZER).

Silvan Hefti, del Young Boys, frente al Crsitiano Ronaldo del Manchester United, en Berna, por la Champions League. Los locales se impusieron 2-1 y dan pelea a los gigantes. ( EFE/EPA/PETER KLAUNZER).

En el Grupo G, el Salzburgo es puntero. Obtuvo dos resultados notables: igualó con el siempre presente Sevilla, 1-1, de visitante; y derrotó como local al Lille -campeón de Francia- por 2-1. El equipo de Austria, impulsado por los millones de la multinacional Red Bull fue ganando protagonismo también en Europa tras su amplio dominio local. Es un modelo parecido al implementado en el Leipzig (billetes por juveniles con futuro de cracks), que tanta controversia generó en el fútbol alemán, allí donde los consideran «los más odiados»; en general con una canción que -traducida- señala: «El club es de los hinchas». Mientras tanto, en este grupo parejo, el Wolfsburgo asoma con dos puntos.

Los jugadores del Salzburgo festejan su victoria frente al Lille, último campeón de la Ligue 1, con el PSG como escolta. El equipo de Austria es el líder del Grupo G en el que también participan Sevilla y Wolfsburgo. (JOE KLAMAR / AFP)

Los jugadores del Salzburgo festejan su victoria frente al Lille, último campeón de la Ligue 1, con el PSG como escolta. El equipo de Austria es el líder del Grupo G en el que también participan Sevilla y Wolfsburgo. (JOE KLAMAR / AFP)

En el H, manda Juventus -especialista en llegar hasta la orilla y frecuentemente ahogarse- con puntaje ideal. Chelsea y Zenit compiten por el segundo lugar. Y Malmö, de Suecia y alguna vez finalista en tiempos de eliminaciones directas sin zonas de grupos, es el único de peor rendimiento que el Barcelona, por apenas un gol en contra (7 a 6). Otra curiosidad entre los asombros.

Hasta en la tabla de goleadores habita la sorpresa: el líder es Sebastian Haller. El delantero, nacido en Francia y de sangre marfileña, convirtió un póker en el 5-1 del Ajax frente al Sporting, en Lisboa, en el estreno, con récord incluido. Ahora (tras convertir un tanto en el 2-0 de su Ajax frente a Besiktas) va por más: a la sombra de los grandes nombres, busca su lugar en el pedestal a los 27 años.

Sébastian Haller festeja su gol para el Ajax ante el Besiktas, el quinto en dos partidos de esta Champions. (EFE/EPA/MAURICE VAN STEEN).

Sébastian Haller festeja su gol para el Ajax ante el Besiktas, el quinto en dos partidos de esta Champions. (EFE/EPA/MAURICE VAN STEEN).

¿Y ahora qué sigue? No se sabe. ¿Afectará la cercanía de la etapa decisiva de las Eliminatorias para Qatar 2022? Recién a partir de octubre, cuando se reanude la Champions, quizá habrá más aproximaciones a la respuesta. Pero por ahora habita una certeza: esta Champions se anima a los asombros sin inhibiciones.



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