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en 20 fechas 22 equipos cambiaron de DT


Hablar de proyectos a largo plazo en el fútbol profesional argentino suena tan cándido como depositar junto a una ventana zapatos, pasto y agua la noche del 5 de enero. La resistencia de los tan mentados proyectos está atada a los impiadosos resultados, capaces de dinamitar las buenas intenciones de cualquier dirigente. La Primera Nacional no escapa a esa lógica. Esta temporada, más bien, parece haberla llevado al extremo: 22 de los 37 equipos que participan en el principal torneo de ascenso del país cambiaron de conductor en las primeras 20 fechas del certamen y algunos ya han tenido tres cuerpos técnicos en este lapso.

El fenómeno no es novedoso: en la temporada pasada, solo 15 de los 35 conjuntos tuvieron sentado en el banco al mismo técnico durante las 34 fechas. En esta campaña, la tendencia parece haberse agudizado cuando ha transcurrido poco más de la mitad del certamen. Seguramente habrá quienes atribuirán esta renovada impaciencia dirigencial a la reimplantación de los descensos después de dos años de alivio.

Sin embargo, el tembladeral comenzó cuando apenas se habían jugado dos fechas y nadie podía pensar seriamente en que la permanencia estuviera en riesgo en un torneo en que los descensos no se definen por promedios, sino por la ubicación en la tabla de la temporada: en febrero y con apenas dos días de diferencia, Chacarita despidió a Federico Arias, que solo había conducido al equipo en 12 partidos, y Gimnasia de Mendoza prescindió de Diego Pozo, que llevaba casi tres años en el cargo.

Dos fechas resistió en Chacarita Federico Arias, el primer entrenador despedido en esta temporada de la Primera Nacional. (Foto: Prensa Chacarita Juniors)

Dos fechas resistió en Chacarita Federico Arias, el primer entrenador despedido en esta temporada de la Primera Nacional. (Foto: Prensa Chacarita Juniors)

Desde entonces, las desvinculaciones y reemplazos se sucedieron casi semanalmente. Esto llevó a que un mismo técnico dirigiera a tres conjuntos en estas 20 fechas: Walter Gastón Coyette arranco el año en Alvarado, tuvo un brevísimo paso por Deportivo Morón (se alejó tras intentar -sin éxito- separar del plantel al ídolo Damián Akerman) y ahora conduce a Quilmes. También cambiaron de banco Manuel Fernández (de Ferro a Alvarado), Alejandro Orfila (de Morón a Atlanta, que también lo despidió hace una semana) y Walter Perazzo (de Almagro a Güemes).

Con este nivel de rotación, nadie parece dispuesto a cerrar puertas. Por eso no son extraños los casos de los entrenadores que regresan a clubes en los que ya trabajaron. Hace dos semanas, Jorge Benítez se hizo cargo del plantel de Almirante Brown en reemplazo de Fabián Nardozza, quien en abril de 2021 lo había sustituido en el Mirasol. Y el domingo, en la victoria 3 a 2 ante Quilmes en la Isla Maciel, Fabián Lisa volvió a San Telmo, al que había llevado a jugar una final por un ascenso a la Primera Nacional en 2019 (perdió ante All Boys).

También apeló a la memoria reciente Estudiantes de Río Cuarto después de la salida de Seferino Flores en marzo: recuperó a Marcelo Vázquez, quien había estado al mando del elenco cordobés durante más de cinco años (entre diciembre de 2015 y febrero de 2021), lo había puesto en la Primera Nacional y había estado a un paso de ascenderlo a la Liga Profesional justo antes de su partida. Y Temperley, después de probar con Fernando Ruiz y con la dupla Cristian Quiñonez-Gastón Aguirre, echó mano a José María Bianco, quien había trabajado en el Gasolero una década atrás.

Marcelo Vázquez volvió a Estudiantes de Río Cuarto en marzo. (Foto: Prensa Estudiantes de Río Cuarto)

Marcelo Vázquez volvió a Estudiantes de Río Cuarto en marzo. (Foto: Prensa Estudiantes de Río Cuarto)

La apuesta por «caras nuevas»

En este carrusel sin pausa, algunos clubes apuestan -con más o menos éxito- por caras nuevas. Este fin de semana terminó el breve ciclo en Santamarina de Mariano González y Osvaldo Barsottini, quienes en abril habían colgado los botines en el club tandilense para reemplazar a Sebastián Cejas. El exarquero de Newell’s, quien solo dirigió ocho partidos, también había hecho allí su primera experiencia como entrenador principal. También de la cancha al banco, aunque con una breve pausa, pasó Norberto Paparatto en Almagro: se retiró en diciembre del año pasado y en marzo sustituyó a Walter Perazzo.

En Gimnasia de Mendoza, Diego Pozo fue reemplazado por Luca Marcogiuseppe. El entrerriano de 42 años fue asistente de Marcelo Bielsa y como entrenador principal solo había trabajado brevemente en Real Pilar y Unión La Calera de Chile. Y la semana pasada, tras la desvinculación de Guillermo Duró, Cristian Fabbiani asumió en Deportivo Riestra. La única experiencia del Ogro había sido en Fénix, al que dirigió 36 partidos en la Primera B (7 victorias, 14 empates y 15 derrotas).

También hubo casos de técnicos que estaban trabajando en las divisiones inferiores, se hicieron cargo del plantel superior en una situación de emergencia y terminaron permaneciendo en ese cargo. Así sucedió con Raúl Antuña en San Martín de San Juan (reemplazó a Facundo Villalba), Carlos Pereyra en Villa Dálmine (en lugar de Marcelo Franchini) y de la dupla Alejandro Migliardi-Joaquín Iturrería en Morón (tras la salida de Coyette).

Cristian Fabbiani debutó el fin de semana en Deportivo Riestra.

Cristian Fabbiani debutó el fin de semana en Deportivo Riestra.

En cambio, hubo clubes que iniciaron la temporada apostando por un DT que daba sus primeros pasos y, ante los resultados adversos, dieron un volantazo y recurrieron a hombres de larga trayectoria. En Agropecuario, Diego Osella sustituyó a Federico Hernández después de solo seis fechas; en Tristán Suárez, Juan Manuel Llop (artífice del ascenso de Platense en 2021) reemplazó a Gastón Pernía; y en Gimnasia de Jujuy, Cristian Molins le dejó su lugar a Darío Franco.

La búsqueda del shock exitoso a la mitad del camino también dio lugar a contrataciones llamativas. Después del despido de Federico Arias y de un interinato de Marcelo Venturelli (coordinador de Fútbol Infantil), Chacarita convocó a Pablo Centrone, quien en las tres décadas previas solo había trabajado en el país como DT de Sportivo Italiano en 2005 y como coordinador de fútbol de Racing durante la gestión de Daniel Lalín. El resto de su carrera había transcurrido en Guatemala, El Salvador, México, Colombia, Brasil y Portugal.

La llegada del entrenador de 65 años generó molestia y desconcierto en buena parte de los simpatizantes del Funebrero. Hasta el momento, los resultados no fueron óptimos, pero permitieron revivir el sueño del ascenso: con cinco victorias, cinco empates y cinco derrotas bajo el mando de Centrone, Chacarita se ubica 12°, dentro del grupo de equipos que se estarían clasificando al reducido por el segundo boleto para la Liga Profesional.

Pablo Centrone llegó a Chacarita tras haber trabajado casi 30 años fuera del país.

Pablo Centrone llegó a Chacarita tras haber trabajado casi 30 años fuera del país.

También en Caballito sorprendieron a propios y extraños luego de un decepcionante comienzo de temporada con Manuel Fernández en el banco. “El Grupo Kohan llega a Ferro”, informó el club el 30 de marzo. Esa comunicación, que a algunos les hizo pensar en una tienda de electrodomésticos, era el anuncio del desembarco de un cuerpo técnico que tenía como figura visible al preparador físico Alejandro Kohan, excolaborador de Jorge Burruchaga, Hugo Tocalli, Matías Almeyda, Ariel Holan y Hernán Crespo.

La dirección técnica quedó en manos de Tobías Kohan (25 años, hijo del PF) y Juan Branda. A la dupla le costó hacer pie: no pudo ganar en sus primeros seis partidos (cuatro empates y dos derrotas). Cuando los hinchas empezaban a perder la paciencia, el equipo encadenó cinco victorias al hilo antes de la derrota del pasado fin de semana contra San Martín en San Juan.

En un torneo en el que todavía restan 17 fechas y todo está por definirse, nada hace pensar que la calesita de los técnicos vaya a detenerse. Sin embargo, no todos los bancos de suplentes sufren la misma inestabilidad. El pasado 21 de mayo, Pablo Vico y su preparador físico, Agustín Galeota, fueron homenajeados por haber llegado a 500 partidos al mando de Brown de Adrogué.

Pablo Vico y su preparador físico, Agustín Galeota, cumplieron 500 partidos al frente de Brown de Adrogué en mayo. (Foto: Prensa Brown)

Pablo Vico y su preparador físico, Agustín Galeota, cumplieron 500 partidos al frente de Brown de Adrogué en mayo. (Foto: Prensa Brown)

“Yo estoy para dar una mano”, dijo el 21 de marzo de 2009, tras el empate 1 a 1 con Sportivo Italiano en Ciudad Evita que marcó su debut. En principio, iba a ser solo un interinato. Pero 13 años después, el Ferguson del Conurbano permanece incólume en el banco del Tricolor. Y no solo eso: en el estadio Lorenzo Arandilla hay una tribuna y un bufet que llevan su nombre.



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