miércoles, octubre 27News That Matters

Hamilton explotó de bronca con Mercedes por la estrategia que le costó el liderazgo del torneo


Lewis Hamilton está luchando palmo a palmo con Max Verstappen en lo que es una apasionante temporada del mundial de Fórmula 1. Y cada carrera, cada punto, valen oro. Por eso fue comprensible la bronca del británico, que explotó contra su equipo, Mercedes, luego de una discrepancia en la estrategia a seguir en el Gran Premio de Turquía que le terminó costando puntos valiosos y el liderazgo en el campeonato.

Habían pasado 50 de las 58 vueltas en el circuito de Estambul, todo se acercaba al cierre y Hamilton era el único de los pilotos del pelotón de líderes que no había cambiado neumáticos. Seguía para entonces con el juego de intermedios con que había arrancado la competencia y mal no le estaba yendo: estaba tercero, solo por detrás de su compañero Valtteri Bottas y de su gran rival, Verstappen.

Desde hacía varios giros el británico venía conversando con los ingenieros de Mercedes sobre lo que hacer en ese tramo final de la carrera. Tenía una buena distancia sobre Charles Leclerc y Sergio Checo Pérez, pero corría riesgo de ceder su posición y no tener el tiempo suficiente para recuperarla.

Hamilton girando en el circuito turco. Foto OZAN KOSE / AFP

Hamilton girando en el circuito turco. Foto OZAN KOSE / AFP

Después de largo debate, el equipo le indicó que entrara a los boxes. La parada fue todo lo bueno que podía esperarse: los mecánicos apenas demoraron 2,3 segundos en cambiarle los cuatro neumáticos y colocarle el nuevo juego de gomas intermedias, ya que la pista no estaba lo suficientemente seca como para poner slicks (Aston Martin se lo había hecho un rato antes a Sebastian Vettel y el alemán había parecido un amateur, despistándose durante todo el giro antes de volver a entrar en boxes).

Claro que esa detención le hizo perder a Hamilton el tercer lugar en detrimento de Leclerc y Pérez, y las sensaciones al regresar a pista de inmediato fueron negativas para el heptacampeón mundial.

-¿Por qué me hicieron parar a perder posiciones?-, preguntó ofuscado el piloto a través de la radio.

-Porque las íbamos a perder de todos modos-, quisieron calmarlo los ingenieros.

Pero esa explicación (incomprobable, a esa altura) poco feliz hizo a Hamilton, que siguió quejándose. «¡Se los dije, no tendríamos que haber parado! ¡Se los dije!», casi que gritaba Lewis mientras intentaba pasar a Leclerc sin éxito. Cuando le quisieron hablar nuevamente desde boxes, fue terminante: «Dejá, dejalo así, viejo».

Hamilton se dirige a boxes, ofuscado, mientras Bottas da la entrevista como ganador. Foto UMIT BEKTAS / POOL / AFP

Hamilton se dirige a boxes, ofuscado, mientras Bottas da la entrevista como ganador. Foto UMIT BEKTAS / POOL / AFP

Lejos de poder pensar en asaltar el cuarto puesto, el hasta entonces líder del torneo tuvo que pensar en resistir los embates del francés Pierre Gasly (AlphaTauri), quien buscaba arrebatarle el quinto lugar. No padeció mayores inconvenientes porque a la carrera le quedaba demasiado poco tiempo.

De poco le sirvió a Hamilton pensar en las posiciones que había recuperado (por haber sido penalizado a causa del cambio de motor, había tenido que largar undécimo pese a hacer el mejor tiempo de la clasificación). La decisión estratégica de Mercedes, contraria a lo que él pretendía, le costó puestos valiosos y ahora correrá en el Gran Premio de Austin, dentro de dos semanas, seis puntos detrás de Verstappen.

La diferencia es poca y el certamen está abierto, pero en una lucha encarnizada como la que sostienen, cada punto puede ser vital. Hamilton lo sabe, y por eso su bronca mayúscula.

La palabra del británico

Tras la carrera, con las pulsaciones ya más bajas, Hamilton ofreció su visión de lo ocurrido.

«No sabía en ese momento (que iba a perder dos puestos), pero debería haberlo asumido. Los neumáticos estaban ‘pelados’, así que no sabía hasta dónde iban a llegar. No era tan rápido al final, estaba luchando con el poco agarre. Creo que, en retrospectiva, debería haberme quedado en la pista o haber entrado mucho antes. A falta de ocho vueltas, no tenía tiempo de llegar a la fase de sobrepasos».



Source link

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *