miércoles, octubre 27News That Matters

Murió el magnate francés Bernard Tapie, ex presidente del Olympique de Marsella, ex ministro y hasta actor


Murió Bernard Tapie, una leyenda francesa, un hombre con mil vidas. Una historia de amor y controversia con su país. Empresario, cantor, presidente del club Olympique de Marsella, rescatador de empresas, ministro de Francois Mitterrand, dueño de la empresa Adidas, en prisión por fraude, y con uno de los juicios más interminables en la justicia francesa.

El empresario y exministro socialista padecía cáncer de estómago y esófago desde 2017.Se apagó el domingo a las 8, 40 de la mañana en Marsella, su ciudad favorita.

“Dominique Tapie y sus hijos tienen el dolor de anunciar la muerte de su esposo y de su padre, Bernard Tapie, este domingo 3 de octubre, a las 8:40 am, a consecuencia de un cáncer», dijo su familia en un comunicado transmitido.

«Se fue tranquilo, rodeado de su esposa, sus hijos, sus nietos y su hermano, presente junto a su cama». La familia precisa que el fallecido «manifestó su deseo de ser enterrado en Marsella, su ciudad de corazón».

Adulado o detestado en igual proporción, su vida estuvo marcada por sus múltiples carreras profesionales, emprendimientos y especialmente, su coraje personal para enfrentar el combate contra el cáncer.

En Marsella, una imagen de Bernard Tapie. Foto AFP

En Marsella, una imagen de Bernard Tapie. Foto AFP

Fue por ello que el pasado mes de mayo había renunciado a comparecer en las audiencias de su juicio de apelación por fraude , en el polémico arbitraje del caso Credit Lyonnais.

«Han aparecido nuevos tumores», explicó su hijo Laurent . «Las probabilidades estadísticas en este momento son espantosas» aseguró.

Gerente de empresas, propietario de Adidas, del club Olympique de Marseille, diputado de Bouches-du-Rhône, eurodiputado, jefe de prensa pero también presentador de televisión, cantante y actor, Bernard Tapie ha experimentado varias vidas y muchos giros y vueltas.

Involucrado en varios escándalos legales, fue condenado por corrupción, manipulación de testigos y evasión de impuestos. Pasó 165 días tras las rejas.

En 2016, su fortuna se estimó en 150 millones de euros, lo que sitúa al empresario entre los más ricos de Francia. Sin embargo, Bernard Tapie partió de la nada. Nieto de un ferroviario, hijo de un trabajador de la molienda y un auxiliar de enfermería, nació en 1943 en París.

A los 24 años vendía televisores. Abrió un primer negoció, lo revendió y luego se embarcó en la creación y la regeneración de negocios en quiebra. Pero antes tuvo una breve carrera como cantante y fue piloto de Fórmula 3.

Los castillos de Bokassa

Se escuchó su nombre por primera vez en 1979 al comprar los castillos del dictador de la República Centroafricana, Jean-Bedel Bokassa, después de haberle hecho creer que iban a ser capturados por la justicia francesa. Unos castillos que debió devolver a su dueño.

Desde principios de los 80 compró muchas empresas, a veces por un franco simbólico. Como Terraillon, uno de los líderes en balanzas personales vendidas por 33 millones de francos, o Look, fabricante de fijaciones de esquí, vendido por 260 millones.

Bernard Tapie no dudaba en presentarse él mismo, como en un anuncio de las baterías Wonder, una empresa comprada por 30 millones de francos y vendida cuatro años después por 470 millones.

Bernard Tapie, un hombre controvertido. Foto AP

Bernard Tapie, un hombre controvertido. Foto AP

En 1980 aparece entre las veinte principales fortunas de Francia. Todos mencionaban su nombre. Fundó varias escuelas de negocios reservadas para jóvenes desempleados o sin formación -que cerrarían cuando se declaraba en quiebra- y se convirtió en una de las personalidades favoritas de los franceses. Frecuentaba las estrellas, aparecía regularmente en los medios.

Su estilo directo y su franqueza atraían. Bernard Tapie fue invitado en numerosos programas de televisión, como Gym tonic.

Al mismo tiempo, cantaba Réussir sa vie, una canción escrita por Didier Barbelivien. “Tener éxito en la vida es cruzar un océano, sin saber por qué ni para quién, simplemente en una aventura. Es ser presidente, o incluso cualquiera, y tomarse el tiempo para ayudar a un amigo”, decía la letra.

Cárcel, deportes y quiebra

En 2012, afirma haber comprado 41 empresas en quiebra. Pero en realidad, el resultado es más heterogéneo. Como demuestran los fallos de Manufrance, artículos de caza y pesca, o incluso Testut, empresa de pesaje, que le llevó a ser condenado a dos años de prisión por abuso de activos corporativos, recuerda L’Express.

Tapie también era un apasionado del deporte. La vela, en su famoso yate que cruza el Atlántico, y el fútbol. Aún en pleno tratamiento de quimioterapia , el continuaba a subirse a su bicicleta de carrera en las montanas de St Tropez, cerca de su mansión.Una suerte de gladiador para si mismo.

Así como enfrentó a la vida, decidió desafiar a la muerte. “Vete a la mierda” le decía en cada paso que el cáncer lo cercaba. ”Yo seré más fuerte que tu” solía repetir, en este combate mano a mano con la enfermedad.

Esas mismas expresiones con las que se defendía en los juicios ante la justicia en pleno tribunal, ante sus detractores, o los árbitros de las conveniencias.

El establishment lo consideraba altamente sospechoso. Pero Tapie era un insolente, un provocador, que finalmente admiraban todos.

Este hijo de un obrero y una ayudante hospitalaria nació en el barrio 20 de Paris, popular y marginal, crece. Compra empresas por un franco. Su modelo:Licenciamiento, racionalización, optimización. Tan 80 y 90!!. Los bancos lo acompañan. El las revendía entre 150 a 450 millones de francos de entonces.

Tapie, el marginal, el singular, se convierte en un personaje atractivo, en un país donde tener plata no es bien visto.Es su multiplicidad de actividades lo que lo vuelve atractivo y su desenfrenada pasión.

“Para triunfar hay que saber rodearse. Lo más importante es tener a los mejores alrededor de uno” repetía.

Su gran amor era el futbol. El incorporó la Liga Europea a Francia. El Olympique de Marsella, su club, campeón.

Marsella era “su “ciudad del corazón”. Su espejo de hombre de negocios era una imponente hotel particular en la rue Saint Peres, que la compró Francóis Pinault, el hombre más rico de Francia, y dejó que la familia Tapie continuara viviendo allí, en Paris . Tapie ya estaba enfermo.

En Marsella nace su atracción por la política. Quiere invertir en el gaullista RPR y Charles Pasqua lo rechaza. El se pone a disposición de la izquierda. En 1989 gana una circunscripción de derecha casi imposible para la izquierda y se vuelve diputado.

El ministro

El presidente Francois Mitterrand era el presidente. Ve en Tapie un pragmático, con el que debe abrazar las reglas del capitalismo. En 1992 Miterrand se olvida de las élites y lanza un gobierno de autodidactas. Pierre Bérégogovoy es el primer ministro y nombra a Tapie ministro de la ciudad.

La élite no se lo perdona, incluido Francois Hollande. Pasa a ser el hombre a abatir en el gobierno. Con la personalidad de Bernard, a nadie le sorprendería que quisiera ser presidente.

Una historia de un partido de fútbol entre Valenciennes y la OM lo lleva a prisión durante 8 meses en 1997. Pero es la telenovela Adidas que le lleva su energía. Convencido que el banco Credit Lyonnais le robó cuando el le encargó sus negocios para vender la marca cuando era ministro, el exigirá reparación.

El cree haber ganado en el 2007 gracias a un tribunal arbitral que condena al banco a indemnizarlo. Pero Francos Hollande llega al Eliseo, no se olvida de los días de Mitterrand y resucita el dossier Adidas.

Hollande quiere demostrar que ese juicio fue saldado a favor de Tapie por un impostor y favorecido por Nicolás Sarkozy. Pretende condenar a Tapie e impedir que Sarkozy regrese al poder en el 2017.

Tapie se enferma gravemente de cáncer y no puede asistir al juicio, hospitalizado a causa de su enfermedad. Piden 5 años de prisión firme. La corte de apelaciones de Paris debe pronunciarse el 6 de octubre próximo.

El sentía que el affaire Adidas “me cancerizó”.Pero daba conferencias de “como no morir”. La enfermedad cambió la visión de Tapìe frente a los franceses. Su coraje fue admirable. Hasta sus detractores lo aplaudían, en un final de su larga telenovela francesa.

”Miren, la vida continua. Hay que resistir, aún mal” eran sus palabras de aliento ante su cáncer de estómago y de esófago.

“A cada uno su muerte. Existir no es útil.Vivir es útil”. Ese era su lema y será su epitafio. Bernard Tapie, descansa en paz.

PB



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