River, otra vez en el lugar donde Gallardo supo encontrar la mística en la previa a los más grandes logros


Esta vez no estaba planificado. Sin embargo, el destino lo puso allí de nuevo. En la previa a otra instancia decisiva de Copa Libertadores, River Plate se concentró en Sofitel La Reserva Cardales, un complejo hotelero, acompañado de un country club, con canchas de fútbol profesionales y un gimnasio moderno, entre otras instalaciones deportivas, para que los jugadores puedan trabajar en medio de la tranquilidad y la armonía que tiene ese enorme predio, ubicado a 60 kilómetros del Monumental. 

Esa locación fue el búnker elegido por Marcelo Gallardo y su cuerpo técnico cuando se realizó la puesta a punto previa a la obtención de la Copa Libertadores 2015. En la previa de las semifinales ante Guaraní, el Muñeco recluyó a su equipo allí y luego volvería muchas otras veces antes de partidos decisivos de su ciclo.

Hay varias razones que llevaron a que Gallardo se instalara con su plantel en ese lugar que ya tiene una especie de mística para River. En primer lugar, el DT creía que el clima de ansiedad que suele respirarse en la previa de los grandes partidos en el Monumental, donde River habitualmente se concentraba, no era el mejor ámbito para que los jugadores consumieran la espera de un choque crucial por la Libertadores. Entonces, en Cardales se buscaba tranquilidad y privacidad.

En segundo lugar, en ese complejo del partido de Exaltación de la Cruz también se intentaba fortalecer la unión grupal y levantar el ánimo si estaba bajo por alguna circunstancia. Y todo tipo de actividad era clave para recuperar la autoestima. De hecho, los propios protagonistas contaron que, en la previa del duelo contra Jorge Wilstermann de Bolivia en los cuartos de final de la Libertadores 2017, hasta un campeonato de truco fue vital para generar anticuerpos para lo que se venía. River debía levanta un 0-3 de la ida y luego consumó una goleada histórica, por 8 a 0. 

Ese predio fue elegido por Gallardo y sus colaboradores antes de distintos compromisos cruciales de la Libertadores 2018, la Copa que River ganó y quedó para la eternidad tras superar a Racing en octavos de final, Independiente en cuartos, Gremio en semifinales y Boca Juniors en la final, que terminó jugándose en el Santiago Bernabéu de Madrid.

Cada vez que River pasó por Cardales se gestó algo mágico. Aunque hubo una excepción: la única vez que no pudo cumplir el objetivo fue en la previa del duelo con Huracán por la vuelta de las semifinales de la Copa Sudamericana 2015. Si bien es cierto que el equipo no perdió, ya que igualó 2 a 2 en Parque Patricios, por la derrota (1-0) en la ida en el Monumental (todavía no había pasado por el Sofitel), se quedó afuera.

Y hay un detalle que aquellos que le presten atención a cuestiones esotéricas le darán relevancia. En la previa a las semifinales con Lanús, en 2017, River solo se concentró antes de la ida en Cardales. Luego, ganó 1-0 en el Monumental. Para la vuelta, Gallardo y compañía deseaban volver a pasar por el complejo ubicado a metros de la autopista Panamericana, pero por recomendaciones de los organismos de Seguridad, dada la gran cantidad de kilómetros que debían recorrer hasta el estadio del Granate, no concentraron allí. River perdió 4-2 luego de ir 3-0 arriba y consumó tal vez el peor golpe del ciclo del Muñeco

River ahora está de nuevo en Cardales. Como tantas otras veces en la previa de momentos importantes. Esta vez no lo tenía planeado. Las reservas se hicieron de un día para otro, dado el aislamiento obligatorio de siete días que el Ministerio de Salud nacional le ordenó realizar tras la vuelta de la pretemporada en Orlando. Y allí buscará llenarse de esa mística que lo acompañó en los últimos tiempos.

Se sumó Ponzio y más tarde lo hará De La Cruz

Robert Rojas, David Martínez, Lucas Beltrán y Braian Romero se habían sumado el miércoles a la burbuja de River en Los Cardales. Y este jueves se integraron Leonardo Ponzio y Nicolás De La Cruz. Ahora, solo faltan los tres jugadores que estarán en la final de la Copa América con el seleccionado argentino ante Brasil: Franco Armani, Gonzalo Montiel y Julián Álvarez.

Los estudios que le hicieron a Ponzio (el miércoles firmó la renovación de su contrato hasta fin de año, al igual que Javier Pinola) evidenciaron que la miocarditis que le había quedado como secuela del coronavirus ya quedó atrás. Entonces, con la autorización del médico del plantel, Pedro Hansing, el mediocampista retomó los entrenamientos este jueves. Eso sí, su regreso a los trabajos es manera gradual, con ejercicios livianos, cuyas cargas irán incrementándose, no sin un control cardiológico paralelo a modo de seguimiento.

A De La Cruz, por su parte, quien se integrará de este jueves por la tarde-noche, también le harán un seguimiento día a día para ver si puede jugar contra Argentinos el miércoles en la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores en el Monumental, ya que el uruguayo arrastra una sobrecarga muscular de la participación en la Copa América con su selección.

MC

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