Un golpeado River busca recuperar su identidad ante el Aldosivi de Gago, una de las sensaciones del torneo


El campeonato local le da a River Plate otra chance de prenderse. Como los de arriba suman poco, más allá de la irregularidad de los últimos tiempos, el equipo de Marcelo Gallardo tiene la posibilidad de dejar atrás los malos tragos y empezar a generar confianza.

Es como si el torneo doméstico, esquivo en los más de siete años del ciclo, le estuviera diciendo al Muñeco “vení, dale, amiguémonos”. Y eso es lo que justamente más quiere el entrenador Millonario en este momento. Pero antes deberá encontrar respuestas en sus jugadores.

A Gallardo se lo vio inquieto y preocupado el domingo en La Plata con el nivel de sus futbolistas, tras el empate 1-1 con Gimnasia. La falta de resoluciones colectivas e individuales calaron hondo en el seno del plantel, que busca dejar atrás el golpe de la eliminación en la Copa Libertadores contra Atlético Mineiro.

River viene de ser aplastado por Atlético Mineiro. Foto Yuri EDMUNDO / POOL / AFP

River viene de ser aplastado por Atlético Mineiro. Foto Yuri EDMUNDO / POOL / AFP

Ante Aldosivi, este jueves por la noche en el Monumental, River tiene una nueva chance para redimirse y avisarle al resto que está decidido a pelear por la Liga argentina. Eso sí, enfrente tendrá un rival (el equipo de Fernando Gago) que viene creciendo mucho en su juego, tiene dos puntos más que el conjunto de Núñez y mejoró bastante respecto de la goleada que recibió en Udaondo y Figueroa Alcorta hace tres meses por la Copa de la Liga Profesional.

River volverá a intentar hacer pesar su localía aunque tampoco puede fiarse de ella. De los 17 partidos que jugó en el Monumental, ganó 7, es decir menos de la mitad. Y de los otros 10, empató 4 y perdió 6. De los 51 puntos en juego, cosechó 25, lo que equivale a un 49 por ciento.

No escapa de la irregularidad en general que tuvo River durante este 2021. De hecho, de los últimos 22 encuentros que jugó (tanto de local como de visitante), solo ganó siete.

Ese andar irregular en los resultados es una consecuencia de los altibajos en el rendimiento del equipo. Y esa situación tiene un aspecto determinante: el armado del mediocampo. En esa zona de la cancha es en la que River parece tener más problemas. Es que más allá de niveles dispares, el arco, la defensa y la delantera se sabe de memoria. Pero en el medio, Gallardo rota las piezas y no encuentra cómo encajarlas.

En un momento del primer semestre hubo un esquema que se mantuvo varias fechas: el 4-3-3. Agustín Palavecino jugaba junto a Enzo Pérez y De La Cruz en el medio y el extremo izquierdo rotaba entre Julián Álvarez y Jorge Carrascal. Sin embargo, el funcionamiento no se aceitó y Gallardo cambió para la vuelta de octavos de final con Argentinos Juniors. Salieron Álvarez y Palavecino, se mantuvo Carrascal y entró Bruno Zuculini, quien fue una rueda de auxilio para Enzo Pérez y para el equipo.

Enzo Pérez, una de las fijas de River en el mediocampo. Foto Juano Tesone

Enzo Pérez, una de las fijas de River en el mediocampo. Foto Juano Tesone

Pero la primavera duró pocos partidos. Zuculini mostró altibajos, Carrascal no se afianzó, José Paradela no se sostuvo, Palavecino cayó y Enzo Fernández fue intermitente. Y Gallardo siguió cambiando. Tal es así que, contra Gimnasia, recurrió a los pibes ante la falta de respuestas. Santiago Simón fue titular contra el Lobo y en el segundo tiempo entró Tomás Galván.

Para jugar ante Aldosivi, el Muñeco volverá a rearmar el mediocampo. Por funcionamiento y también por obligaciones. De La Cruz (fatiga muscular en psoas izquierdo) y Carrascal (fatiga muscular en el recto izquierdo) están lesionados. ¿Recurrirá de nuevo a alguno de los pibes? ¿Reaparecerán Enzo Fernández y Paradela? ¿Volverá Julián Álvarez?

Se verá. Lo cierto es que River debe encontrar respuestas para conseguir una victoria que le permita meterse en la lucha por el campeonato.



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